El pasado 29 de noviembre, la Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena acogió la octava edición del Seminario Antonio Mairena, una cita que reunió un año más a medio centenar de aficionados, entusiastas y artistas en torno al monumental legado artístico de Antonio Mairena.
Bajo el título «El cante como escuela», el seminario celebra ya su octava edición consolidándose como espacio imprescindible de reflexión y transmisión del legado mairenista. El regreso a la sede de la Casa del Arte Flamenco —acertada decisión que ha potenciado la camaradería y el ambiente íntimo— ha favorecido recuperar el espíritu de profundidad y fraternidad que caracteriza las verdaderas reuniones cabales, aquellas donde el conocimiento se comparte con pasión y el cante se vive como patrimonio propio y colectivo.
La jornada comenzó de buena mañana con la inauguración del alcalde de Mairena del Alcor, Juan Manuel López, quien destacó la importancia de «preservar y transmitir el conocimiento flamenco desde el rigor y la pasión». A continuación, Pedro Garrido ‘Niño de la Fragua’ ofreció la conferencia «El Universo del Cante Flamenco: Una Aproximación Didáctica», que fue recibida con genuino interés por un público entregado desde el inicio y sin disimulos. Pedro dejó claro que su conocimiento es largo, su compromiso artístico firme y no solo es un investigador contrastado y cantaor de raza, sino una mente abierta y atenta a los tiempos que vivimos.
Tras una pausa para el café que sirvió para intensificar el ambiente de cercanía y conversación, llegó un momento especialmente destacado: la conferencia ilustrada «Antonio Mairena en los cantes derivados del fandango», a cargo de DON Ramón Soler Díaz. Como es habitual en él, Soler demostró ser garantía de calidad en cualquier entuerto flamenco que se presente, desplegando su saber enciclopédico y su naturalidad expositiva, que mantuvo al público absolutamente embobado.
La parte práctica corrió a cargo de Bonela hijo, que puso encima de la mesa un cante lleno de conocimiento y hondura, y de Bonela chico, cuyo toque sorprendió por su madurez y sensibilidad, mostrando una ejecución extraordinaria para un guitarrista de solo 22 años. Juntos, padre e hijo, hicieron disfrutar a los presentes con una interpretación regustona, por momentos preciocista y llena de matices, saboreando los cantes y saberes expuestos en torno a la obra de Antonio Mairena, demostrando por qué Ramón Soler —investigador de sólido prestigio y conocimiento profundo— apostó por ellos para ilustrar su ponencia.
El seminario concluyó oficialmente, tras la intervención propositiva y optimista de la concejala de Flamenco, Gloria Guillén, con un almuerzo de convivencia donde se compartieron exquisitas viandas varias y el nutritivo remate de una sabrosísima berza, cortesía del Excmo. Ayuntamiento de Mairena del Alcor y la Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena. Un cierre ideal y entrañable para una exitosa jornada que reconectó con la esencia primera de este simposio: habitar el flamenco como espacio de aprendizaje, emoción y fraternidad.
Con esta octava edición, el Seminario Antonio Mairena no solo reafirma su vocación formativa y divulgativa, sino que cimienta su futuro desde la autenticidad, el respeto y el cariño por la obra de quien convirtió el cante en escuela. El seminario volverá, fiel al legado de Antonio Mairena, para seguir defendiendo que el flamenco es, ante todo, un patrimonio vivo que se construye entre todos.
